En una ciudad todo es tan razonable como que un gato salvaje quiera aprender a volar y pida asesoría a un colibrí "lindo y amistoso" mientras que éste en realidad le está llevando la comida del día a su amigo el conejo hambriento de carne de gato salvaje a consecuencia de un trastorno mental que lo hace creer que es un depredador carnívoro.